Woodworks Buschmann Bella: A school of values ​​at the end of the world

Woodworks Buschmann Bella is a project that opens to us a space and time, from which to rediscover the forgotten values ​​of craftsmanship.
 

The person responsible for this initiative, Frank Buschmann, has been trained as a creator, industrial designer and cabinetmaker. Of German origin he spent his childhood between South Africa and Nigeria, his adolescence and training years between Germany and Holland. His professional stage has been marked by his experimental spirit, almost always working independently and linked to projects that push the boundaries and established definitions.
 

After an extensive journey, influenced in its beginnings by woodworking, then by design, cultural management, conceptualization of ideas, art, cooperation and a long etc., he has returned to wood again. On this occasion, with the intention of defending a pure and highly exigent approach.

To explain the philosophy of this project, it helps to remember the professor of sociology Richard Sennett. In his book "The Craftsman", published in 2008, Sennett abstracted the concept of crafts from a humanist perspective defining it as "a lasting and basic human impulse, the desire to perform a task well, without more". In his book, Sennett pretends to restore the meaning and give back importance to our material culture, in order to not leave it in the state of degradation it is in because of "Marxism in recent political history and the fantasy and greed of the consumer in daily life".

Confronted with this problem the author concluded that only "we can achieve a more human material life if we better understand the production of things"


At a time when the economy is mainly nourished by intangible production, after relegating highly specialized and qualified material production to peripheral economies, we inhabit a world in which material culture has been radically devalued. We are surrounded by a massive surplus of objects devoid of any kind of wisdom or quality, pointing out if possible, in addition, the degradation of self-awareness and self-esteem to which current forms of production lead.


In this context it is in which, rediscovering the values ​​of craftsmanship, perhaps will be useful to elaborate narratives that counteract to the corrosive effect generated by current life models. The skills that an artisan acquires in his learning and improvement process to become a master of his craft, are all positive and beneficial qualities for self-knowledge and enrichment of our relationship with the world: Deep knowledge of materials , of its nature and its behavior. The perfection of the technique through a relationship with form. The cultivation of patience, the search for quality and innovation, etc.
WoodWorks Buschmann Bella, lays the foundations of this project , resorting to the purest and most radical way to reactivate all these qualities, purposely avoiding the use of mechanized tools, thus deepening the relationship between man and matter.

The joiner or cabinetmaker engages with the construction of objects that can require the development of new techniques or complementing them to produce special pieces, thus prioritizing the singularity and difference over standardization.

The work of the cabinet
At a time when the boundary between work and life has faded, WoodWorks Buschmann Bella claims the need to fill the work with satisfying qualities for a full life.

Woodworks Buschmann Bella: Una escuela

de valores en el fin del mundo

 

Woodworks Buschmann Bella es un proyecto en forma de taller-escuela que nos abre un espacio y un tiempo, desde el que reencontrarnos con los valores olvidados de la artesanía.

 

El responsable de esta iniciativa, Frank Buschmann, se ha formado como creador, diseñador industrial y ebanista. De origen alemán pasó su infancia entre Sudáfrica y Nigeria, su adolescencia y formación entre Alemania y Holanda. Su etapa profesional ha estado marcada por su espíritu experimental, casi siempre trabajando de modo independiente y vinculado a proyectos que empujan los límites y las definiciones establecidas.

 

Después de un extenso periplo, influido en sus inicios por la ebanistería, luego por el diseño, la gestión cultural, la conceptualización de ideas, el arte, la cooperación y un largo etc., vuelve de nuevo a la madera. En esta ocasión, con la intención de defender un planteamiento puro y de una gran exigencia.

 

Para explicar la filosofía de este proyecto nos sirve de ayuda recordar al professor de sociología Richard Sennett. En su libro "The craftsman", publicado en el año 2008, Sennett abstraía el concepto de la artesanía desde una perspectiva humanista definiéndola como "un impulso humano duradero y básico, el deseo de realizar bien una tarea, sin más". En su libro, Sennett trata de devolverle el sentido y la importancia a la cultura material, para no dejarla condenada en el estado de degradación que esta ha sufrido a causa "del marxismo en la historia política reciente y por la fantasia y la codicia del consumidor en la vida cotidiana". Y ante esta problemática el autor concluía que solamente "podemos lograr una vida material más humana si comprendemos mejor la producción de las cosas"

 

En una época en la que la economía se nutre mayoritariamente a partir de una producción inmaterial, tras relegar la producción material altamente especializada y cualificada a las economías periféricas, habitamos un mundo en que la cultura material se ha devaluado de manera radical. Nos encontramos rodeados de un excedente masivo de objetos carentes de cualquier tipo de sabiduría o de calidad, apuntando si cabe, por añadidura, la degradación de la conciencia de si mismo y de la autoestima a las que conducen las formas de producción actuales.

 

En este contexto es en el que, redescubrir los valores de la artesanía, quizás nos sea útil para elaborar narrativas que contrarresten el efecto corrosivo que generan los modelos de vida actuales. Las aptitudes que un artesano adquiere en su proceso de aprendizaje y perfeccionamiento hasta convertirse en un maestro de su oficio, son todas cualidades positivas y beneficiosas para el conocimiento de sí mismo y el enriquecimiento de nuestra relación con el mundo: El conocimiento profundo de los materiales, de su naturaleza y de su comportamiento. El perfeccionamiento de la técnica a través de la relación con la forma. El cultivo de la paciencia, la búsqueda de la calidad y de la innovación, etc.

 

WoodWorks Buschmann Bella, plantea su proyecto de ebanistería desde ese lugar, recurriendo a la manera más pura y radical de reactivar todas estas cualidades, evitando a propósito el uso de herramientas mecanizadas, profundizando así en la relación entre el hombre y la materia. La ebanistería, además, a diferencia de la carpintería, toma como objeto de trabajo concreto muebles más elaborados, generando nuevas técnicas y complementándolas con otras para la manufactura de piezas especiales, priorizando así la singularidad y la diferencia frente a la estandarización.

 

En un momento en el que toda frontera entre trabajo y vida se ha difuminado WoodWorks Buschmann Bella reclama la necesidad de llenar entonces el trabajo de cualidades satisfactorias para una vida plena.